Antes de irse a dormir, ¿quién no ha dejado fluir los pensamientos frente a un vaso de leche, mientras que, sin mirar a ningún sitio en especial, coge una o dos galletas?
Como podéis imaginar, estoy de pruebas con las imágenes. Así es que respirad tranquilos, no voy a insistir en el tan manido tema del poder de los medios de comunicación.